¿Hay alguna historia corta que indique que el dinero es más importante que el amor?

El padre senescente se sentó en el banco, incapaz de moverse, no por sus pies débiles y viejos, sino por el shock en el que estaba. Esperando pacientemente en el caótico corredor a que alguien le diga qué está pasando en esa habitación.

Finalmente, la puerta se abrió y salió un tipo de uniforme verde.

“Puedes conocerlo, pero no le queda mucho tiempo ahora. Necesitamos operarlo ahora mismo”.

“Sí, sí, sahebji (señor). Lo que creas que es mejor, hazlo. Sahebji simplemente sálvalo. Es todo lo que tengo”.

“Está bien. Consiga 10 rupias lakh depositadas en el cajero y comenzaremos la operación”.

Mirando la única nota de 10 rupias en el bolsillo de su camisa hecha jirones. Eso era todo lo que tenía, financieramente.

“Papá voy a estar bien, ¿no? Una vez que me den de alta, iremos por el carril para tomar un helado y luego nos iremos a casa”.

“Hijo, si pudiera, obtendría todo el helado del mundo para ti. Pronto estarás en casa. Te quiero, hijo”. Lo besó mientras una lágrima rodaba por su arrugada mejilla.

Amor perdido y dinero ganado ese día.