Responde con “¿Cómo es eso?” Con una voz honesta y curiosa. Entonces escucha. Luego diga: “Voy a pensar en eso”. Entonces piensa en ello.
No necesitas estar de acuerdo. No es un concurso para ganar el premio “Quién tiene razón”. Es un ejercicio de crecimiento para entender una visión diferente. No es necesario que estés de acuerdo, pero no puedes estar en desacuerdo hasta que comprendas la opinión de otro. De lo contrario, solo estás en desacuerdo con sus palabras, con lo que crees que están diciendo.