Al igual que pararse frente al mar y llamar a los peces como pescadores. La inspiración es la arena que llama a las olas a oscilar contra ella. La razón por la que la arena llama al mar es que el sol abrasador la derretiría y preferiría que la lamieran. Un pescador no se deja atrapar por un pescador. Un pescador debe ser hábil, pero a diferencia de la habilidad de un pescador, no hay desafío para la inspiración. Naturalmente, la inspiración la llama a la persona como lo hace la arena para las olas.
La gente no solo se inspira. La pregunta no es por qué nos inspiramos, sino cómo llamamos nuestra pasión natural en el escenario. La inspiración es la arena. Pero la motivación es el mar. Muchas veces no podemos estar inspirados sin estar motivados. Es como comer pizza sin la salsa. Simplemente no es posible disfrutar del sabor de la pizza suave. Podemos beber agua pero tendemos a hacerlo porque no debemos hacerlo porque lo disfrutamos.
La inspiración es la arena – Una buena vida – Medio