Necesitas reconocer la distinción entre instinto y apetito.
Vivimos en una época que nos da la licencia para satisfacer nuestros apetitos, pero se nos dice que no debemos confiar en nuestros instintos porque no son científicos o pueden tener prejuicios. Así que nos obligamos a usar razonamiento abstracto, racionalidad y evidencia. Tanto las obras filosóficas más sofisticadas como la neurociencia sugieren que esto se basa en una falsa concepción de lo que constituye la razón y lo que es ser un ser humano. Pero uno no llega muy lejos tomando rápidamente los delirios de la edad, y cada edad los tiene.