La expresión “humano” viene de la palabra hebrea “similar”. Nuestro propósito en la vida es elevarnos por encima de la vida instintiva y animada que seguimos persiguiendo ciegamente desde el nacimiento, hasta que la pregunta sobre el “significado de la vida” despierta y no puede dejarnos descansar más.
Luego, a través de la búsqueda, luego de encontrar el método correcto y el entorno adecuado que se apoye mutuamente, podemos cambiar gradualmente nuestras propias cualidades y valores inherentes hasta que seamos similares y así revelemos la fuerza natural de la realidad que crea y gobierna.
La tarea más importante en la vida | Laitman.com
Relatos cortos: la iluminación de Adán | Laitman.com