Porque los instintos y el impulso natural son muy fuertes, y porque las hormonas y las emociones producidas y recibidas durante cualquier actividad sexual son muy poderosas.
En consecuencia, muchas personas lo hacen una gran parte de sus vidas; En consecuencia, los movimientos más grandes de la vida humana, como la cultura, la política, la economía, la religión, hacen que la sexualidad sea un asunto importante y una herramienta de control muy eficiente.