Creo que la razón principal es que los sobres (en efectivo) siguen siendo la forma de regalo dominante, y seguirá siéndolo durante mucho tiempo:
- Más flexibilidad para dador y destinatario.
- se requiere menos planificación
- Los sobres pueden ser anónimos, evitando la posible vergüenza sobre el “valor bajo”
Como invitado / asistente de bodas, dada la opción siempre escogería dinero en efectivo.