¿Qué tan modesto eres?

Una buena tarde, yo y mis amigos pasábamos un buen rato vagando por las calles, charlando, etc.

Estábamos casi en quiebra esos días, así que un almuerzo o una cena en un restaurante estaba fuera de discusión.

Después de una larga caminata, decidimos sentarnos en el porche (siendo modestos) de un restaurante.

Estábamos levantando el techo, cuando de repente un guardia de seguridad vino a nosotros y nos dijo:

“Señor, no puede sentarse aquí, el dueño vendrá pronto”

Y me apresuré a responder: “¿Su dueño se sienta aquí? en el sendero?

Solo imagina la modestia de ese chico.

Para honrarlo, acabo de escribir una respuesta en su nombre (aunque nos echaron).