¿Por qué estamos tan fascinados por las personas que se parecen?

Ver nuestra imagen en un espejo es un ejercicio agradable y emocionante. Por lo tanto, estamos más que fascinados de ver a nuestros parecidos en forma 3D y asombrados por las similitudes.

Nos preguntamos si ellos también piensan y actúan como nosotros en la realidad y, por lo tanto, quieren observarlos de cerca.