¿Cuáles son algunos trucos para evitar tener un ego inflado?

Cuando alguien te hace un cumplido, di “gracias”, aprecialo y sigue adelante: no te quedes estancado en tomarlo, o en ti mismo, demasiado en serio. Recuerda tomar ese cumplido, sonreír y pagarlo. Haz el día de alguien más.

Cuando alguien te critica, pregúntate honestamente si hay algún mérito y qué puedes aprender de él. No permitas que arruine tu día o tu vida; date cuenta de que todos podemos ver lo bueno y lo malo en todos y en todo. Toma de la crítica lo que puedes usar para ser una mejor persona y deja ir los malos sentimientos.

Mire a su alrededor: hay personas que son más inteligentes, más atractivas, más talentosas y más amables que usted. Hay personas que han tomado lo que la vida les ha dado, que puede ser mucho menos que los regalos que dan por sentado, y han hecho mucho más con ellos de lo que tienen. Pregúntese qué puede hacer, comenzando ahora mismo, para hacer de su pequeño rincón del mundo, o incluso del mundo mismo, un lugar mejor.

Mire a su alrededor otra vez: hay personas que han desperdiciado todos los regalos y han perdido todas las oportunidades que la vida les presenta. No eres una de esas personas, ¿verdad? No seas una de esas personas.

El Ego está atrapado entre el Superego (conciencia) y tu niño interior egocéntrico: la identificación. Debería ser el mediador entre la santidad y la codicia. Piense en ello como si fuera un adulto maduro, bien equilibrado y, con un poco de crianza, feliz. Idealmente, no necesita inflarse o desinflarse, solo equilibrio. No es ni bueno ni malo, solo eres tú.

Básicamente esto: date cuenta que tu caca no huele a rosas. Eres un ser humano como todos nosotros. Si has sido bendecido con inteligencia, sé agradecido, no egoísta. Recuerda: sales en tus pantalones una pierna a la vez; te cepillas los dientes (espero), obtienes zits y adivina qué? Siempre hay gente más inteligente que tú. Supérate a ti mismo