En mi juventud era muy buena amiga de mi prima, ella vivía en un país vecino. Cuando era niña, no sabía los riesgos de ir a visitarla sola a la edad de 6 años. Era 1 año mayor que yo, sin embargo, estábamos en el mismo año de la escuela. Tuve a mi tío recogiéndome, mintiéndole a mi madre sobre que mi tío me había llevado a mí ya mi primo por comida. Mamá le hizo una llamada.
Ahora no estoy seguro de cómo mamá y mi tío aparentemente evitan hacer preguntas sobre lo que estábamos haciendo, pero confían sin rodeos en su hermano y su hija …
Luego me dejaron en la escuela de mis primos y mi tío me fue asignado donde estaría actualmente mi primo. Me abrí paso por el terreno de la escuela.
Reconocí a mis primos amigos en el jardín de la escuela. Parecía estar discutiendo con su padre. En ese momento era más regaño por parte de su padre … Me quedé en la esquina mirándolos. Asustado pero curioso.
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Pero entonces sonó el timbre de la escuela y todos los estudiantes entusiasmaron el edificio amarillo y blanco. Mientras observaba de cerca, mi primo salió. Dando la vuelta a un gran tobogán, pude agarrar su brazo y arrastrarla de vuelta a la esquina donde estaba parado.
Ella me miró frustrada. No tenía idea de lo que estaba haciendo en ese momento. Acabo de tener una sensación terrible.
Los niños se extendieron en el patio de recreo y nos quedamos allí de pie, mirando. Mi primo, tan frustrado y raro por mi parte, preguntó qué estábamos haciendo. De una manera muy seria, le dije que se quedara conmigo y que no confiaba en este tipo o situación … me las arreglé para asustarla (pensando que ahora podría haber sido lo mejor)
La campana volvió a sonar. Todavía de pie sobre un niño llorando, el hombre, más enojado que cuando llegué, sacó un cuchillo. El niño gritando por ayuda. Mi primo y yo nos quedamos quietos cuando el hombre cortó a su propia hija. Mi primo aullaba en un grito y las lágrimas llamaron la atención de este hombre.
Corrimos sin mirar atrás. Traumatizada estuvo varios años sin decírselo a nadie más que a mí. Por alguna razón ella ya no me ve en el evento.
Ambos tenemos ahora la edad de 20 años y las cosas han cambiado. Sé que nunca podré olvidar lo que ocurrió. Y siempre sentiré lástima tanto por mi prima como por su amiga.
Desde mi punto de vista, fui retenido cautivo por muchos años por no ayudar.