Tanto la compulsión como la obsesión son trastornos mentales. La compulsión implica acción, mientras que la obsesión es como la persona preocupada por ideas o impulsos.
Aunque una persona con una obsesión particular no quiera pensar en las ideas, no deja de pensar en ellas.
Mientras que la persona con compulsión implica hacer la acción fija repetidamente.